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Interpretación simultánea en un congreso: cuántos intérpretes, cabinas y receptores necesitás

Por Tomás Aguirre · Redacción SOMOS DER

Para un congreso con interpretación simultánea necesitás una cabina por cada idioma al que se interpreta, al menos dos intérpretes por cabina y un receptor con auriculares por cada asistente que no sigue el idioma del orador. Es la regla general que fijan las normas profesionales de AIIC, la asociación internacional de intérpretes de conferencia: dos por idioma y por cabina, tres si una cabina bidireccional además da relé, y una jornada que no pase de dos sesiones de dos horas y media a tres horas. Las cabinas móviles se rigen por la norma ISO 17651-2:2024. Con esas cuatro cifras se arma el presupuesto, el plano de la sala y la agenda; lo que no entra en esas cifras se resuelve sumando gente, no exigiendo más al mismo equipo.

Cuántas cabinas: una por idioma de salida

La cuenta se hace sobre los idiomas de salida, no sobre los idiomas que se hablan en el escenario. Según AIIC, la cantidad de cabinas es igual a la cantidad de idiomas a los que se interpreta, con una excepción: en un congreso de dos idiomas una sola cabina puede alcanzar, porque los intérpretes trabajan en las dos direcciones.

Un ejemplo para ordenar la cuenta. Un congreso en Buenos Aires con ponencias en castellano y en inglés, y una delegación que necesita escuchar en portugués:

  1. Cabina de inglés, bidireccional: pasa el castellano al inglés y, cuando habla un ponente en inglés, el inglés al castellano.
  2. Cabina de portugués: interpreta al portugués. Cuando el orador habla en inglés y la cabina no trabaja desde ese idioma, toma el relé de la cabina de inglés.
  3. Resultado: dos cabinas, tres canales de audio (castellano, inglés y portugués) más el sonido de sala.

Cada idioma que se suma es una cabina más, más intérpretes y un canal más en el sistema. Por eso conviene definir los idiomas con la lista de inscriptos en la mano, y no por las dudas.

Cuántos intérpretes: dos por cabina, como mínimo

AIIC lo dice sin vueltas: como regla general, un intérprete no trabaja solo en una cabina de simultánea. El equipo mínimo es de dos por idioma y por cabina, y se alternan. La guía para organizadores de AIIC Grecia y Chipre lo baja a un ejemplo: un evento con cuatro idiomas lleva ocho intérpretes, dos por idioma, que se turnan cada 30 minutos.

Hay dos casos en los que el número sube:

Las normas admiten bajar el número en casos excepcionales, siempre que la calidad y la salud de los intérpretes estén resguardadas. Es una excepción que se acuerda con el equipo, no un ahorro que se decide en la planilla.

La jornada: cuánto trabaja un equipo y cómo se arma la agenda

Según AIIC, la jornada de un equipo no pasa de dos sesiones de entre dos horas y media y tres horas cada una. En la práctica, eso ordena la agenda del congreso:

El otro punto es la preparación. AIIC Grecia y Chipre pide mandar a los intérpretes los papers, las presentaciones y el material de base en los idiomas del congreso lo antes posible, nombrar una sola persona de contacto con el equipo y avisar al jefe de equipo de cualquier cambio de programa. Un intérprete que recibe la presentación la noche anterior interpreta peor, y no por falta de oficio.

Equipo y sala: qué tiene que estar resuelto antes de la primera prueba

La interpretación simultánea es, en buena parte, un problema de sonido. La lista que da AIIC Grecia y Chipre para la sala es concreta:

  1. Cabinas insonorizadas, una por idioma de salida, con ventilación silenciosa y vista directa a los oradores y a la sala. Las cabinas móviles se rigen por la ISO 17651-2:2024, que reemplazó a la ISO 4043:2016 y cubre el diseño, el uso y la ubicación de esas cabinas dentro de la sala.
  2. Consolas de intérprete, mezcladora y sistema de transmisión a los receptores.
  3. Receptores inalámbricos y auriculares para los asistentes, y micrófonos para todo el que hable, también desde la sala.
  4. Una prueba de todo el equipo antes de que empiece el congreso, hecha por el jefe de equipo de intérpretes y el sonidista juntos.

El punto 3 es el que más se subestima. Si un delegado pregunta desde la sala sin micrófono, la cabina no lo escucha y su pregunta no existe para los que siguen el congreso en otro idioma. En el V Congreso Mundial de Asturianía, que cerró con una asamblea que votó conclusiones, el sistema de conferencias combinó micrófonos de cuello de ganso en la mesa e inalámbricos para la sala por esa misma razón: cada delegado que pide la palabra tiene que escucharse.

Si el congreso además se transmite, el streaming necesita un canal por idioma o, por lo menos, decidir qué idioma sale al aire. Lo que cambia entre la sala y la transmisión está en cómo producir un evento híbrido.

¿Intérpretes en remoto o traducción automática?

Hay tres maneras de resolverlo hoy: intérpretes en la sala, intérpretes que trabajan a distancia desde un hub o desde su casa, y traducción automática. La guía de AIIC Grecia y Chipre pide que, si los intérpretes van a trabajar a distancia, se les avise desde el principio, porque técnicamente es más complejo.

Sobre la traducción automática, una señal clara viene de los propios intérpretes institucionales. La conferencia Interpreting Europe 2026 de la Dirección General de Interpretación de la Comisión Europea, que se hace el 26 y 27 de noviembre en Bruselas con el lema “Voces humanas, tecnologías inteligentes”, va a mostrar subtitulado y traducción automática en todas las lenguas oficiales de la UE. Es decir: la máquina entra como complemento visible, y el debate es cómo convive con la voz humana, no cómo la reemplaza.

Para un congreso, la regla práctica es esta: plenarias, negociaciones y asambleas con votación, con intérpretes; subtitulado o traducción automática como apoyo en pantallas o en sesiones de menor riesgo, siempre probado antes con los oradores y la terminología reales.

Cómo se resuelve desde afuera con un socio local

Una asociación, una agencia o una marca de Europa, Estados Unidos, Canadá o México que lleva su congreso a Buenos Aires o a otra ciudad de la región trae el programa, los oradores y los idiomas. Lo que se resuelve en destino es todo lo demás: la sala que admite las cabinas con vista directa, el sistema de conferencias, los receptores, la prueba conjunta con el jefe de equipo de intérpretes y la coordinación de cambios de agenda en vivo. Si el equipo de intérpretes viene de afuera o se contrata en destino, el socio local es quien arma la sala para que pueda trabajar.

El paso a paso del resto del congreso está en cómo organizar un congreso. La parte técnica, con sonido, pantallas y streaming, es parte de nuestra cobertura audiovisual. Y si sos una agencia o una asociación que necesita un socio en Argentina o en la región para un evento multilingüe, mirá cómo funcionan nuestras alianzas estratégicas.

Preguntas frecuentes

¿Tenés preguntas? Tenemos respuestas.

¿Cuántos intérpretes necesita un congreso con interpretación simultánea?

Como regla general, al menos dos intérpretes por idioma y por cabina, que se turnan. Las normas profesionales de AIIC piden tres en una cabina bidireccional que además da relé a otras cabinas, y más gente si la jornada es larga. Un congreso con cuatro idiomas lleva, como mínimo, ocho intérpretes.

¿Cuántas cabinas de interpretación hacen falta?

Una por cada idioma de salida, es decir, por cada idioma al que se interpreta. La excepción es el congreso de dos idiomas, donde una sola cabina bidireccional puede alcanzar. Las cabinas tienen que estar insonorizadas y con vista directa a los oradores y a la sala.

¿Cuánto puede trabajar un equipo de intérpretes en un día?

Las normas profesionales de AIIC fijan como tope dos sesiones de entre dos horas y media y tres horas cada una. Dentro de cada sesión, los intérpretes de una misma cabina se alternan en turnos de alrededor de media hora. Si la agenda pasa ese tope, hay que sumar intérpretes, no estirar al equipo.

¿Se puede reemplazar la interpretación simultánea por traducción automática?

Para sesiones donde hay que entender cada palabra, como una plenaria, una negociación o una asamblea que vota, la interpretación humana sigue siendo el estándar. La traducción y el subtitulado automáticos sirven como complemento, por ejemplo en pantallas o en sesiones paralelas. Si se usan, hay que probarlos antes con los oradores y la terminología reales.

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