1. Home
  2. / Blog
  3. / Organizar el evento in-house o contratar una productora: cómo decidir

Blog

Organizar el evento in-house o contratar una productora: cómo decidir

Por Ludmila Cott · Cofundadora y Productora

La decisión entre organizar un evento internamente o contratar una productora se resuelve con tres variables: complejidad del evento, frecuencia con la que tu equipo produce eventos y costo real de las horas internas. Un evento simple y repetido, en venue conocido, se puede hacer in-house. Un evento complejo, masivo, con técnica pesada o de alta exposición conviene dárselo a una productora: su fee (12% al 20% del presupuesto) suele ser menor que los sobrecostos y riesgos de la inexperiencia.

Dicho eso, la pregunta merece una respuesta menos automática que “depende”. Vamos por partes, incluyendo la parte que a las productoras no siempre les conviene contar.

Lo que realmente comprás cuando contratás una productora

Una productora no vende “organización”: vende cuatro cosas concretas.

Método. Cronogramas de producción, checklists por rubro, presupuestos abiertos, protocolos de contingencia. Todo lo que un equipo interno construye a fuerza de errores, una productora lo trae probado. Los errores típicos del que produce por primera vez están catalogados: repasamos los más frecuentes en los errores más comunes al organizar un evento.

Red de proveedores con historial. El proveedor técnico le cotiza distinto a quien le da diez eventos al año que a quien lo llama una vez. Y responde distinto a las 2 de la mañana cuando algo falla. Ese acceso vale, en promedio, entre un 10% y un 25% de ahorro en los rubros grandes, que es donde el fee de la productora empieza a pagarse solo.

Dirección el día del evento. Alguien cuyo único trabajo es que el evento salga, con radio en mano, resolviendo en tiempo real. Cuando el evento es interno, ese rol lo ocupa tu equipo, que ese día debería estar haciendo otra cosa: atendiendo clientes, acompañando al directorio, cerrando negocios.

Responsabilidad concentrada. Un solo contrato, un solo responsable, un solo teléfono. Cuando algo sale mal con siete proveedores contratados por separado, la pregunta “¿de quién era esto?” no tiene respuesta. Con una productora integral, sí.

Lo que el in-house tiene a favor (y no es poco)

El problema es que estas ventajas se sostienen solo bajo ciertas condiciones: evento simple, formato repetido, tiempo interno real (no “lo hacemos entre todos además de nuestro trabajo”) y baja exposición si algo falla. Cuando alguna condición no se cumple, las ventajas se evaporan y quedan los costos ocultos.

Los costos ocultos del in-house, en números

Hagamos el ejercicio que casi nadie hace. Supongamos un evento corporativo de 200 personas con presupuesto de USD 40.000:

ConceptoCon productoraIn-house
Fee de producción (15%)USD 6.0000
Horas internas de producción (300 a 500 hs de equipo propio)MínimasUSD 4.000 a 8.000 equivalentes
Sobreprecios por comprar sin volumenEvitadosUSD 3.000 a 6.000
Rubros olvidados e imprevistos mal gestionadosContingencia planificadaVariable, a veces enorme
Equipo propio disponible para invitados el día del eventoNo

El in-house “gratis” cuesta, en horas y sobreprecios, un número parecido al fee que quería evitarse, con más riesgo y más desgaste. No siempre: en el evento chico y repetido, la ecuación se da vuelta y el in-house gana legítimamente. Por eso la respuesta correcta no es dogmática, es por tipo de evento.

La matriz de decisión, evento por evento

Hacelo in-house si se cumplen todas estas:

  1. Hasta 80 o 100 asistentes, formato simple (reunión, capacitación, festejo interno).
  2. Venue con servicios incluidos y ya conocido por el equipo.
  3. Sin producción técnica compleja: sin escenario, sin streaming, sin acreditación masiva.
  4. Alguien del equipo tiene horas asignadas de verdad para producirlo.
  5. Si algo sale regular, el costo de imagen es bajo (público interno, clima informal).

Contratá una productora si aparece alguna de estas:

  1. Más de 150 asistentes o público externo de alto valor (clientes, prensa, directorio regional).
  2. Técnica pesada: escenario, sonido profesional, pantallas, streaming, acreditación con control de accesos.
  3. Evento de alta exposición: lanzamiento, evento de marca, congreso, evento masivo.
  4. Primera vez que se hace este formato.
  5. El equipo interno no tiene horas reales o el evento cae en su temporada más ocupada.
  6. Venue no tradicional que exige montar toda la infraestructura.

Si el evento cayó del lado “productora”, el siguiente paso es elegirla bien, que es un tema en sí mismo: la guía de qué evaluar antes de contratar una productora de eventos en Argentina recorre los criterios uno por uno.

El camino del medio: los esquemas mixtos

Entre el todo interno y el todo tercerizado hay dos esquemas que funcionan muy bien:

Producción parcial. Tu equipo conserva lo que sabe hacer (contenido, agenda, oradores, base de invitados) y la productora toma proveedores, técnica y operación del día. Es el esquema más frecuente en empresas con equipos de marketing sólidos: cada uno juega en su cancha.

Consultoría de producción. Tu equipo ejecuta, y la productora diseña el plan, presupuesta, audita proveedores y supervisa hitos. Cuesta una fracción del fee completo y elimina los errores gruesos de la inexperiencia. Es también la mejor escuela si el plan a largo plazo es internalizar: en dos o tres ediciones acompañadas, el equipo queda formado. Así trabajamos nuestro servicio de consultoría de producción de eventos.

La pregunta final no es de plata, es de foco

Después de comparar números, la decisión suele reducirse a esto: ¿cuál es el mejor uso del tiempo de tu equipo en las semanas previas y, sobre todo, el día del evento? Si la respuesta es “estar con los invitados, cerrando conversaciones y aprovechando la inversión, no persiguiendo al del catering ni revisando enchufes”, entonces ya decidiste, aunque todavía no lo hayas puesto por escrito. El evento es una herramienta comercial o de cultura: el que lo produce no puede ser el mismo que tiene que capitalizarlo.

En SOMOS DER trabajamos en los tres formatos: producción integral, producción parcial y consultoría. Si tenés un evento en el horizonte y todavía no definiste cómo encararlo, contanos el proyecto y te decimos con honestidad qué esquema le conviene, incluso si la respuesta es que lo pueden hacer solos.

Preguntas frecuentes

¿Tenés preguntas? Tenemos respuestas.

¿Cuándo conviene organizar un evento internamente sin productora?

Cuando el evento es chico (hasta 80 o 100 personas), de formato simple y repetido, en un venue conocido con servicios incluidos, y el equipo interno tiene tiempo real asignado para producirlo. En ese escenario, una productora agrega un costo que el evento no necesita.

¿Cuánto cobra una productora de eventos por organizar un evento?

El esquema habitual en Argentina es un fee de producción de entre el 12% y el 20% del presupuesto total del evento, o un monto fijo equivalente. Ese fee cubre diseño de producción, gestión de proveedores, coordinación integral y dirección el día del evento. Parte se recupera porque la productora consigue mejores precios de proveedores que un comprador ocasional.

¿Qué costos ocultos tiene organizar un evento in-house?

Las horas del equipo propio desviadas de su trabajo real, los sobreprecios por comprar sin volumen ni historial con proveedores, los errores de inexperiencia (rubros olvidados, contratos mal firmados), la ausencia de plan B ante fallas y el desgaste del equipo el día del evento, que atiende la operación en lugar de a los invitados.

¿Existe un esquema mixto entre hacerlo interno y tercerizar todo?

Sí, y es cada vez más común: el equipo interno conserva el contenido, la agenda y los invitados, y una productora toma la producción técnica, los proveedores y la operación del día. Otra variante es la consultoría de producción: el interno ejecuta y la productora diseña, supervisa y audita. Funciona bien en empresas con equipos de marketing fuertes.

¿Tenés un evento? Hablemos.

Contanos qué necesitás y te armamos una propuesta. Respondemos rápido.